Migracióne

En el mundo de los negocios nos encontramos con más frecuencia relaciones entre profesionales y clientes provenientes de diferentes culturas. Las políticas de libre circulación de personas de la UE y la creciente inmigración  procedente de otros continentes, favorecen al crecimiento de empresas con trabajadores, partners y clientes multiculturales; y hacen que las empresas tengan la necesidad de estar bien preparadas para ofrecer un servicio adaptado a la cultura del cliente.

No obstante este nuevo escenario, hay una carencia de formación por parte de los profesionales para comprender la situación social y cultural del cliente. Esto les puede conllevar a ofrecer un mal servicio y experiencia. De hecho, hay muchos trabajadores que son conscientes de la situación pero, sin darse cuenta, no son capaces de cambiar su comportamiento dado que no se encuentran cómodos al estar fuera de su zona de confort.

Es en este contexto cuando aparece la figura del mediador intercultural. Un profesional consciente de las diferencias entre los diferentes grupos y de la flexibilidad, adaptabilidad y renovación cultural.

Veamos a qué se dedica exactamente este experto y en qué nos podría ayudar en el ámbito empresarial.

¿Qué hace un mediador intercultural?

En el ámbito de los negocios, un mediador intercultural es un profesional que hace de puente en la negociación entre empresarios, relaciones entre trabajadores, colaboradores y entre trabajador y cliente, provenientes de culturas y/o nacionalidades distintas.

En este escenario el mediador actúa como una figura imparcial y procura que la comunicación, no obstante las dificultades que presentan las diferencias culturales, fluya con éxito de forma que permita a las personas implicadas a llegar por ellas mismas a  establecer un acuerdo.

Gracias a este profesional podemos evitar que surjan conflictos y malentendidos entre las partes, que muy probablemente serían causados por las diferencias culturales y comunicativas. Él o ella ayudará a ambas partes a prepararse y concienciarse de cómo deberían actuar en el momento de la comunicación. El mediador domina las lenguas de ambos grupos, tiene un amplio conocimiento de la migración, controla las diversas culturas, sabe cuáles son los recursos y funcionamiento de la sociedad y es consciente de la legislación básica vigente. Por lo tanto, no ofrece el mismo servicio que un traductor. Ofrece mucho más.

El mediador es una persona responsable, confidencial e imparcial, pero sobre todo debe de ser consciente de sus límites. Él/ella pretende ayudar a una mejor comunicación, relación e integración intercultural.

¿En qué momento nos ayudaría?

multicultural

Si nos situamos en el ejemplo que vimos en el post anterior (¿Qué es el Cross Cultural?), si somos una empresa americana que desea abrir mercado en China, tendremos que tener una muy buena preparación con el objetivo de establecer una estrategia de negociación adecuada. Esto conlleva a analizar cómo funciona la cultura china en los negocios y a establecer una buena planificación. La elección de que un mediador intercultural nos ayude en la preparación y en el acto de negociación en el país nos podría ser muy útil. Él/ella nos daría todas las herramientas necesarias para estar capacitados y sorprender positivamente a la otra parte, además de ayudarnos con el idioma.

En el ámbito laboral podemos encontrar una gran cantidad de situaciones en las cuales este personaje tendría un gran papel. Tal como hemos dicho al inicio de este post, la creciente ola de migración que hay hoy entre países presenta nuevos escenarios Cross Culturales en nuestro día a día. Desde el profesor que tiene que prepararse para enseñar a niños de diferentes culturas y atender a sus respectivos padres, hasta el médico que tiene que atender a pacientes multiculturales.

Las situaciones en las que un mediador intercultural es necesario son muchas, y ya veremos como con el paso del tiempo éstas se multiplicarán.[/fusion_text]